Ni pagano ni cristiano, sino todo lo contrario

No sé si se han dado cuenta de que Olentzero cada vez está más presente en las navidades vascas, mientras que su villancico cada vez se escucha menos. Cuando yo era joven, hace un buen puñado de años, Olentzero apenas protagonizaba más que su propia canción; como mucho era un muñeco o alguien disfrazado que acompañaba a los grupos cantores, y no todos. ¿Por qué está desapareciendo la canción? Creo que hay varios motivos; hoy me centraré en la letra, aunque no estoy seguro de que sea el principal.

He oído/leído argumentar últimamente el adoctrinamiento infantil que supone hacer cantar a las criaturas “Jesus jaio zela”, que ha nacido Jesús, pues eso es una versión cristiana, desvirtuadora del mito pagano. Podríamos preguntarnos si los mitos paganos -en este caso el del fin de una era e inicio de otra- habrían sobrevivido si no se hubiesen reinterpretado desde el cristianismo; pero como eso ya lo he tratado, ahí lo dejo. Porque me parece que el debate, si lo hubiera, llega tarde.

Olentzero pisa fuerte en el s. XXI porque se ha desprendido de casi todos sus contenidos paganos y cristianos, y se ha adaptado al mundo urbano, identitarista y consumista en el que vivimos. En Irun, sin ir más lejos, una asociación cultural denominada Ondare, Patrimonio, nos ofrece su propia versión Disney, evidencia de que, pagano, cristiano o ambos, del viejo mito solo queda el ropaje.

Un concejal se fotografía con personajes Disney, un par de llos

Un concejal se fotografía con personajes Disney, un par de llos “vasquizados”.

Que nadie tema adoctrinamiento, pues, por mucho que se mantenga la letra original. Me cuesta muchísimo creer que ninguna criaturita pida el bautismo o la primera comunión por el mero hecho de creer en Olentzero como anunciador de la Buena Nueva. Estoy convencido de que la inmensa mayoría no entiende su letra, y no por cuestión lingüística tras la escolarización en euskara. En el Irun tardofranquista era al revés: educación católica generalizada y muy bajo porcentaje de vascohablantes menores de edad. De todos modos, entender la letra no es solo entender las palabras: ¿quién entendía entonces y entiende hoy los conceptos “ikatz egin” (hacer carbón), “kapoi parea” (par de capones), “zahagia” (odre)? Incluso “mendira lanera” (al monte a trabajar) parece una contradictio in terminis en nuestra sociedad del ocio. Por no decir que “el pez que ha pillado” y le ha puesto los ojos rojos es una merluza, es decir, una borrachera, expresión que creo que en castellano también está anticuada.

Olentzero de Irun en 1946. Imagen de la fototeca del Archivo Municipal

Olentzero de Irun en 1946. Imagen de la fototeca del Archivo Municipal

En fin, “en mis tiempos” el mensaje cristiano era de lo poco que aún tenía cierto sentido, y lo cierto es que no nos importaba nada a la hora de salir a cantar. La única polémica que recuerdo fue la del cambio de estribillo tradicional de Irun por otro para mí novedoso porque “lo pone así en el periódico”, y el urbanita José Luis Zubieta me esgrimía un Diario Vasco a la cara a mí, un casero burro que qué iba a saber yo. Irun todavía no adoraba sus tradiciones y la canción cambió de un año para otro.

Volviendo al tema, la investigación etnográfica sobre Halloween también recoge esta especie de pudor actual a menciones supuestamente cristianas de la fiesta. Insisto en que creo que estos temores me parecen extemporáneos. De hecho, hace ya décadas que la Iglesia y otras instancias nos llaman a “recuperar” el espíritu cristiano tanto de las celebraciones funerarias como navideñas. Ahí entrarían los “Reyes” en escena, frente al paganismo consumista de Santa Klaus, que de cristiano solo tiene el nombre; y en francés, Père Noël, ni eso; y un tronco que caga, ni les cuento.

pernoel

Yo diría, sin embargo, que la epifanía es lo último que preocupa en torno a sus Majestades de Oriente. Este mismo principio de año tenemos, sin ir más lejos, polémica por cabalgatas catalanas con lazo amarillo o globos naranjas regalados por cierto partido político. Y cuando la presidenta del gobierno regional madrileño pide respeto a la tradición, no se refiere a bendecir el rosco, por ejemplo, sino a Reyes, no Queens.

Es curioso que se contrapongan paganismo y cristianismo, o se polemicen sus identidades nacionales o de sexo-género, cuando todos estos personajes de orígenes diversos han confluido hace décadas en un mismo mito: el consumo de bienes materiales como equivalente de la felicidad.

Un comentario

  1. Josefa María Setién Aramburu
    Josefa María Setién Aramburu 5 enero, 2018 at 17:15:44 | | Responder

    Totalmente de acuerdo -como siempre- contigo. Y , por decir algo ¿Por qué nuestro Olentzero , en Irún está sentado (exerita dago) con su pipa en la boca ( pipa muturrean) y en cambio en Lesaka se representa siempre de pie? (zutik) .

    Espero que los “erreges” como decían mis nietos de pequeños al hablar “erderaz” te traigan !lo que tu quieras!. Agur laguna.
    Joxepa.

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